CONTROL MENTAL

La alienación lingüística y el control mental se producen desde tiempos inmemoriales, en el momento que una estirpe de la clase dominante en tiempos antiguos “hereda” o pacta para poder poseer ciertos conocimientos que les permiten controlar, dominar y dirigir al ser humano incauto he inconsciente a donde mejor le convenga a dicha estirpe. Esto es logrado por medio del conocimiento de algoritmos numerológicos y geomètricos como tambièn ritualisticos, sin olvidar el control de los diferentes mecanismos (organismos) con los que han contado ésta clase dominante, como por ejemplo: el control y creaciòn de las religiones, partidos políticos, sistemas de gobierno, organizaciones, ideologìas, paradigmas, etc… como también por medio de el cine, el sistema educativo y por supuesto los medios de comunicaciòn … en una perspectiva dialéctica, la lengua también asume un rol reivindicativo y liberador, pero así como en un momento dado con el conocimiento adecuado sirve para tergiversar, distorsionar, programar y controlar la mente.

Los pensadores más lúcidos nos vienen instando desde el principio de los tiempos y en períodos difìciles sobre todo entreguerras a cambiar el ideal, realizar una verdadera metanoia y superar el afán de poder mediante una decidida voluntad de elevación de consciencia y de preocupación por el bien común en general y el servicio al prójimo. Este giro fue realizado en círculos escogidos y escasos, pero no en las personas (psicópatas) y los grupos de lacayos que deciden el rumbo de la sociedad. En éstos grupos siguió operante un afán incontrolado de dominio, dominio sobre todas las cosas y sobre todos los seres humanos.

Cuanto uno profundiza en el control mental, más se llega a la conclusión de que existe un guión coordinado que se ha estado implementando por mucho tiempo con el objetivo de transformar a la raza humana en autómatas inconscientes.

Desde que el hombre ha buscado ejercer poder sobre las masas, aquéllos que estudian el comportamiento humano con el fin de someter a grandes poblaciones a la voluntad de una pequeña “élite” se han servido del control mental.

Hoy hemos ingresado en una peligrosa fase en la que el control mental ha tomado una dimensión física y científica que amenaza con volverse un estado permanente sino tomamos consciencia de las herramientas a disposición de la dictadura tecnocrática que se está desarrollando a escala mundial.

El control mental moderno es tanto tecnológico como psicológico.

Las pruebas muestran que basta con exponer los métodos de control mental para que sea posible reducir o eliminar sus efectos, al menos en lo que concierne al control mental de la publicidad y la propaganda.

1. Educación.

Esta es la más obvia, y aún así sigue siendo la más insidiosa. Siempre ha sido la mayor fantasía del prototipo de dictador el “educar” a niños naturalmente impresionables. Por lo tanto, ha sido un componente central para las tiranías comunistas y fascistas a través de la historia.

El sistema educativo actual tiene sus orígenes en el modelo prusiano educativo creado por los jesuitas que habían sido expulsados de casi todas las naciones y muchos se reunieron en Prusia bajo Federico II el Grande perteneciente a la Casa de Hohenzollern, hijo de Federico Guillermo I y Sofía Dorotea de Hannover, quien quería crear soldados listos para la guerra y posteriormente trabajadores y mano de obra para los empresarios. De ahí se originó el término de las escuelas gratuitas y obligatorias. Posteriormente el caballero del imperio romano Karl Freiheer Vom Stein se encargaría de mejorar el modelo prusiano para convertirlo en lo que hoy se conoce como escolaridad.

2. Publicidad y propaganda.

En este apartado Edward Bernays, el sobrino del fraudulento padre del psicoanálisis Sigmund Freud, ha cumplido un gran papel como el inventor de la propaganda y las relaciones públicas diseñada principalmente para atacar la auto-imagen de las personas (o a su carencia) a fin de transformar el deseo en una necesidad.

Bernays, en su libro de 1928 titulado “Propaganda“, declaró:
“La manipulación consciente e inteligente de los hábitos organizados y opiniones de las masas es un importante elemento en la sociedad democrática. Aquellos que manipulan el mecanismo oculto de la sociedad constituyen un gobierno invisible, que es el verdadero poder que gobierna nuestro país. (…) Somos gobernados, nuestras mentes moldeadas, nuestros gustos formados, nuestras ideas sugeridas mayormente por hombres de los que nunca hemos oído hablar. En casi cualquier acto de nuestras vidas, sea en la esfera de la política, de los negocios, en nuestra conducta social, o en nuestro pensamiento ético, estamos dominados por un número relativamente pequeño de personas que entienden los procesos mentales y los patrones sociales de las masas. Son ellos quienes manejan los hilos que controlan la opinión pública” .

Edward Bernays trabajo como asesor tanto de las grandes multinacionales como del ministerio de defensa y de la CIA.

La creciente consolidación de los medios ha permitido que toda la estructura corporativa se fusione con el gobierno, que ahora utiliza el concepto de ubicación propagandística. Medios, prensa, películas, televisión, y noticias por cable pueden obrar de forma impecable para integrar un mensaje conjunto que suena a verdad porque proviene de varias fuentes simultáneamente. Cuando uno se sintoniza para identificar el “mensaje” principal, lo podrá ver impreso en todas partes. Y todo esto sin mencionar los mensajes subliminales. La televisión basura existe porque se esta programando intencionalmente a la sociedad con tendencias mediocres y temas sin ninguna importancia social. Anulando el sentido critico de los telespectadores para dirigirlos mediante las emociones mas primarias.

3. Programación predictiva.

Muchos todavía niegan que la programación predictiva es real. Invito a cualquiera a examinar toda la documentación recopilada por Alan Watt, la cual demuestra que no se puede llegar a otra conclusión. La programación predictiva tiene su origen en Hollywood, predominantemente elitista, donde la pantalla gigante puede ofrecer una gran visión de hacia dónde se dirige la sociedad.

Tan solo mira los libros y películas que solías considerar exageradas, o la “ciencia ficción” y echa un mirada atenta a la sociedad actual. Lo que hace tan solo unas décadas nos vendían en los medios como arte y entretenimiento hoy día forma parte de la “realidad” de todos los noticiarios como el terrorismo islámico, las catástrofes naturales, la guerra de sexos o el alto crecimiento de violencia en toda la sociedad acompañado de una clara pero trágica perdida de todos los valores sociales. Es algo que si lo visualizásemos hace tan solo 20 años atrás, no nos lo creeríamos, pero así es como se normaliza lo que no es normal.

4. Deportes, política y religión.

Muchos se sentirán ofendidos si ven a la religión, o incluso a la política, a la altura de los deportes como método de control mental. Pero pocos se paran a pensar que están adorando o idolatrando a millonarios a los que les pagan por realizar un deporte, les regalan coches de alta gama y relojes de lujo y hacen anuncios para los bancos que roban a toda la sociedad mientras ellos intentan evitar pagar impuestos.

El tema central es el mismo para todos: dividir y conquistar. El pan y circo romano. Las técnicas son muy simples: inhibir la tendencia natural de la gente a cooperar para sobrevivir, y enseñarles a formar equipos para dominar y ganar.

Los deportes siempre han actuado el papel del gran distractor que acorrala las tendencias tribales en un evento sin importancia, que en los Estados actuales ha alcanzado proporciones ridículas donde se producen protestas porque una celebridad deportiva deja la ciudad, pero los problemas humanos básicos tales como la libertad son desechados, ya se que los considera insignificantes. En la actualidad hemos llegado al punto en que una noticia como que la banca este robando a todo el mundo o que los partidos políticos sean organizaciones criminales y mafiosas, pasa desapercibido en comparación a que se anule una final de futbool.

5. Alimentos, agua y aire.

Aditivos, toxinas y otros venenos en los alimentos alteran literalmente la química cerebral para generar docilidad y apatía.

Se ha comprobado que el flúor en el agua potable disminuye el Coeficiente Intelectual. Al igual que muchas otras sustancias químicas a las que estamos expuestos desde antes de nacer. El aspartamo y el glutamato monosódico (GMS) son excitotoxinas que estimulan las células del cerebro hasta que las matan. El fácil acceso a la comida rápida que contiene estos venenos ha creado, en general, una población que carece de enfoque y motivación para cualquier tipo de vida activa. La mayor parte del mundo moderno está perfectamente habituado a la receptividad pasiva – y a la aceptación – de la élite dictatorial.

Y si eliges tu alimentación de manera diligente, ellos están totalmente preparados para rociar a la población desde el cielo (geoingenieria).

6. Drogas.

Puede tratarse de cualquier sustancia adictiva, pero la misión de quienes controlan las mentes es asegurarse de que seas adicto a algo.

Una gran arma de la agenda del control mental moderno es la psiquiatría, creada gracias al fraudulento Sigmund Freud para definir a todas las personas según sus trastornos, en contraposición a su potencial humano.

Esto fue programado de manera predictiva en libros como “Un Mundo Feliz“. En la actualidad, se lo ha llevado al extremo a medida que una tiranía médica ha tomado control y determinado que casi todos poseen cierta clase de trastorno, particularmente aquéllos que cuestionan a la autoridad. El uso de drogas nerviosas en el ejército condujo a cifras récord de suicidios y en la actualidad una de las principales causas de muerte en los estados unidos por encima incluso de las armas de fuego, son las muertes por consumo de analgésicos compuestos de opiáceos, algunos mas potentes que la heroína. Y lo peor de todo, es que el estado farmacológico moderno tiene a más del 25% de los niños estadounidenses bajo medicación psiquiátrica.

7. Pruebas militares.

Es muy larga la historia de los ejércitos como terreno de pruebas para el control mental. La mentalidad militar sea quizás la más maleable, ya que quienes hacen carrera militar generalmente se sienten atraídos por las estructuras jerárquicas, el control, y la necesidad de total obediencia a una misión.

Ante el creciente número de personal militar que cuestiona su adoctrinamiento, una reciente historia resaltó los planes de DARPA para unos cascos trans-craneales de control mental a fin de mantener concentrados a los militares. También es conocido el desarrollo de tecnologías para manipular la mente humana a distancia creando incluso voces dentro de la cabeza de un objetivo humano.

8. Espectro electromagnético.

En la actualidad la mayoría de la población sufre de acúfenos ( zumbidos o silbidos que se escuchan en uno o en ambos oídos, sin que exista una fuente exterior de sonido). Eso es debido a que una sopa electromagnética nos envuelve a todos, cargada de convenientes dispositivos modernos que han demostrado ejercer un impacto directo en la función del cerebro.

En una admisión tácita de lo que es posible, un investigador estuvo trabajando con un “casco de dios” para inducir visiones que alteren el campo electromagnético del cerebro. Nuestra sopa moderna nos ha cubierto pasivamente con ondas que presentan el potencial de alterar la mente, mientras que una amplia gama de posibilidades tales como las torres de telefonía móvil ahora están disponibles para el controlador mental, facilitándole una intervención más directa.

9. Televisión, computadoras y “la velocidad de parpadeo”.

Ya es suficientemente malo que se manipule lo “programado” en tu TV (a la cual accedes con un “control” remoto). Pero el control de Internet es igual. Para los controladores todo es más fácil cuando literalmente te adormecen, transformándo las nuevas tecnologías en un arma psico-social.

Las pruebas de velocidad de parpadeo muestran que las ondas alfa del cerebro se alteran, produciendo una forma de hipnosis, lo cual no se anuncia bien dada la última revelación de que las luces pueden transmitir información codificada de Internet,”al titilar más rápido de lo que el ojo puede ver”. El parpadeo de la computadora es menor, pero a través de videojuegos, redes sociales, y una estructura básica que sobrecargue al cerebro con información, el veloz ritmo de la comunicación moderna induce un estado de Trastorno por Déficit de la Atención (ADHD).

Un estudio sobre videojuegos reveló que jugar durante períodos prolongados puede resultar en un menor flujo de sangre hacia el cerebro, alterando el control emocional. Es más, juegos de rol en escenarios similares a los de guerras y estados policiales sirven para desensibilizar la conexión con la realidad.

Un vistazo al video de ‘Asesinato Colateral’ (Collateral Murder) de WikiLeaks debería resultar familiar a cualquiera que haya visto un juego como el “Call of Duty“.

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